Los cambios en San José: Cerros, ríos, fauna

Hojancha, Costa Rica

¡Hola! Mi nombre es Hannia Candelario. Vivo en las montañas de San José, Costa Rica. Esta es la vista que yo tengo desde mi casa. Estos cerros llevan como nombre Cerros La Ventolera y están protegidos por leyes que prohíben construir o cortar árboles en la zona. Hace mucho viento y frio en el invierno. Yo pienso que los mejores veranos del país los tenemos los habitantes de Calle el Tirrá. En las mañanas de verano se pueden ver oropéndolas volar y construir sus nidos, los coyotes llegan al rio a tomar agua y los atardeceres son deslumbrantes. San José es la capital de Costa Rica y como una ciudad, la expansión urbana cada vez va acabando con cerros y montañas. Desafortunadamente, esa expansión también afecta esta montaña. Aunque estas montañas están protegidas, dueños de propiedades venden sus fincas y pronto árboles son cortados para construir casas. En una economía transaccional es difícil ver el valor de un árbol cuando se ha enseñado que un espacio es más valioso cuando se abre un bosque para cultivar, alimentar ganado, vender la madera o construir casas. Los recuerdos más valiosos de mi niñez consisten de caminatas con mi familia en estas montaña, de tardes en el rio buscando cangrejos y jugando en el agua y de recolectas de moras silvestres-se encontraban tantas que hasta traíamos algunas a casa para hacer refresco. Veinte años después, estás memorias me hacen entristecer al ver el rio con basura que las personas producen. Ahora es frecuente el sonido de la motosierra, que hace enmudecer el canto de las aves y secar las cuencas de agua. Ya no encuentro moras cuando voy a correr... El cambio causado por las personas cada vez tiene consecuencias más visibles en este pequeño pueblo. Afortunadamente hay personas que están usando su voz para crear conciencia y evolucionar la forma actual de vivir en este verde paraíso. Yo soy una de esas voces.